No se por donde empezar ya que tengo bastante por contar. (Un parado)
Ayer. Ay, ayer que guay!
Al final mi queridísima mama no hizo los macarrones, no. Hizo pechuga de pollo rebozada con patatas fritas... ¡Toma! Sin alarmas; lo probé, porqué quería y me apetecía, y porqué me gusta mucho. Comí dos dados de carne y tres miserables patatitas (siento ser tan explicita), es decir, no creo haber ni llegado a los 20g, pero si a los 15. Con eso basto, podía haberme perdido, pero me supe controlar bien.
Por la tarde me llevé mi, querido, yogur. Quería comérmelo sobre las 5, después de haber echo un o dos cigarrillos. Si fumo, tanto tabaco como canutos, ¿algo que objetar? Bien.
Terminé comiéndomelo una hora antes por causas que no vienen al caso contar porqué son tonterías.
No Vyta, lo último que tuve después de comérmelo fue hambre. Me lo comí muy despacio, como hago con las cosas que me gusta disfrutar, y justo al haberlo acabado me hubiera encantado poder comerme otro pero más que nada por el sabor, porqué al guardar el botecito de cristal sentía que no podía tragar ya nada más. [=D]
Si, se está cerrando.
Ahora. Esto preferiría no contártelo, no para mentirte, sino simplemente para no decepcionarte.
Al terminar las prácticas quede con mis compinches. Todo guay, pude resistir la comida. Pero fumarme dos canutos, haber estado unas 6.30 horas sin comer nada y llevar más de 17 horas despierta me provocó un bajón de azúcar. No me pegó, pero yo sabía que se acercaba, igual que sabía que estaba a 50 km de casa y no podía acostarme, igual que sabía que si no comía volvería a desmayarme otra vez. Y pasé, pasé de correr el riesgo otra vez y cuando llegamos al Burguer King, sobre las 23.30, comí. Comí 6 patatas de pollo
[Un pollo: "y qué si me gustaría ser una patata frita?" ¿Sabéis de que hablo?] eso es lo que comí .
Aquí pasó o pudo haber pasado una cosa importante. Al terminarme esas 6 barritas de pollo frito sentía que la comida no había bajado, que se encontraba en mi esófago; algo molesto. Entonces pensé en devolverlo. Era la mejor opción, no creo que otros hubieran dudado en hacerlo. Pero yo... como no tengo ni idea de vomitar, y una vez que lo intenté terminé jodiéndome mucho la garganta sin conseguir nada, no lo hice... Y me fui a casa mal y llena.
Te decepcioné... y pude haberlo arreglado.
Por eso prefería no decírtelo... ¡Pero tampoco iba a mentirte!
Porqué, cuando consigo poder dejar de comer, me encanta irme a la cama fumada y notando que necesito comer, pero sin llegar al extremo.
Hoy quería arreglarlo... para desayunar quería beber una yema cruda, con un poco de leche y azúcar, porqué a las 9.30 de la mañana iba a ir la piscina y para tener algo de proteínas... y aunque me levanté con muchísima hambre sólo me bebí un té con un poco de azúcar. Y a mediodía si tenía que comer (que por mí no hubiera comido) sólo quería comer lo mínimo.
Pero igual que a ti, tampoco me salió bien. Perdóname...
Ahora a las 17.12 de la tarde, después de haber comido SIN HAMBRE hace 3 horas si tengo hambre, y si que comería; pero obvio que no lo voy hacer. Antes de ir a baile saldré a comprar más pepsi y listos.
Otra cosa, no me gusta releer tus entradas porque me motiven, el simple echo de pensar en ti, ya lo hace (que romántico, ¿no?). Me gusta releerlas porqué me gusta lo que cuentas, y me gusta poder acordarme de lo que has contado.
Una cosa que me hizo mucho gracia y no pensé a comentártelo fue cuando dijiste que si supieran como escondes la comida (que ahora ya lo saben...) tendrían que quitar las maletas y volver a llevar los libros con correas. ¡Esto fue un gran punto!
Ayer. Ay, ayer que guay!
Al final mi queridísima mama no hizo los macarrones, no. Hizo pechuga de pollo rebozada con patatas fritas... ¡Toma! Sin alarmas; lo probé, porqué quería y me apetecía, y porqué me gusta mucho. Comí dos dados de carne y tres miserables patatitas (siento ser tan explicita), es decir, no creo haber ni llegado a los 20g, pero si a los 15. Con eso basto, podía haberme perdido, pero me supe controlar bien.
Por la tarde me llevé mi, querido, yogur. Quería comérmelo sobre las 5, después de haber echo un o dos cigarrillos. Si fumo, tanto tabaco como canutos, ¿algo que objetar? Bien.
Terminé comiéndomelo una hora antes por causas que no vienen al caso contar porqué son tonterías.
No Vyta, lo último que tuve después de comérmelo fue hambre. Me lo comí muy despacio, como hago con las cosas que me gusta disfrutar, y justo al haberlo acabado me hubiera encantado poder comerme otro pero más que nada por el sabor, porqué al guardar el botecito de cristal sentía que no podía tragar ya nada más. [=D]
Si, se está cerrando.
Ahora. Esto preferiría no contártelo, no para mentirte, sino simplemente para no decepcionarte.
Al terminar las prácticas quede con mis compinches. Todo guay, pude resistir la comida. Pero fumarme dos canutos, haber estado unas 6.30 horas sin comer nada y llevar más de 17 horas despierta me provocó un bajón de azúcar. No me pegó, pero yo sabía que se acercaba, igual que sabía que estaba a 50 km de casa y no podía acostarme, igual que sabía que si no comía volvería a desmayarme otra vez. Y pasé, pasé de correr el riesgo otra vez y cuando llegamos al Burguer King, sobre las 23.30, comí. Comí 6 patatas de pollo
[Un pollo: "y qué si me gustaría ser una patata frita?" ¿Sabéis de que hablo?] eso es lo que comí .
Aquí pasó o pudo haber pasado una cosa importante. Al terminarme esas 6 barritas de pollo frito sentía que la comida no había bajado, que se encontraba en mi esófago; algo molesto. Entonces pensé en devolverlo. Era la mejor opción, no creo que otros hubieran dudado en hacerlo. Pero yo... como no tengo ni idea de vomitar, y una vez que lo intenté terminé jodiéndome mucho la garganta sin conseguir nada, no lo hice... Y me fui a casa mal y llena.
Te decepcioné... y pude haberlo arreglado.
Por eso prefería no decírtelo... ¡Pero tampoco iba a mentirte!
Porqué, cuando consigo poder dejar de comer, me encanta irme a la cama fumada y notando que necesito comer, pero sin llegar al extremo.
Hoy quería arreglarlo... para desayunar quería beber una yema cruda, con un poco de leche y azúcar, porqué a las 9.30 de la mañana iba a ir la piscina y para tener algo de proteínas... y aunque me levanté con muchísima hambre sólo me bebí un té con un poco de azúcar. Y a mediodía si tenía que comer (que por mí no hubiera comido) sólo quería comer lo mínimo.
Pero igual que a ti, tampoco me salió bien. Perdóname...
Ahora a las 17.12 de la tarde, después de haber comido SIN HAMBRE hace 3 horas si tengo hambre, y si que comería; pero obvio que no lo voy hacer. Antes de ir a baile saldré a comprar más pepsi y listos.
Otra cosa, no me gusta releer tus entradas porque me motiven, el simple echo de pensar en ti, ya lo hace (que romántico, ¿no?). Me gusta releerlas porqué me gusta lo que cuentas, y me gusta poder acordarme de lo que has contado.
Una cosa que me hizo mucho gracia y no pensé a comentártelo fue cuando dijiste que si supieran como escondes la comida (que ahora ya lo saben...) tendrían que quitar las maletas y volver a llevar los libros con correas. ¡Esto fue un gran punto!
[Me da siempre tanta pereza ir al lavabo... sí, pereza.]
No hay comentarios:
Publicar un comentario