El Seguno día ya no es tan facil. El esfuerzo se nota y es cuando la voluntad empieza a ganar el pulso.
El Tercer día es bastante insoportabe y cansado. Un esfuerzo impresionante que te agota hasta las reservas mientras que una estraña y engañosa felicidad se va apoderando de ti.
El Cuarto día... ya esta todo echo. El esfuerzo no es nada comparado con esa estraña sensacion de felicidad causada por tu gran fuerza de voluntad. El hambre se convirto en un "quiero pasar mas hambre y llegar a mas, mucho mas...".

El hambre es como el querer...
Tan dificil de arrancar de las entrañas, tan dificil de no sentir y tan dificil de olvidar...
[Foto: Oyo & Totoro en una brillante mañana de felicidad]
2 comentarios:
m nknta como escribes
si no t importa te agrego a mi lista de blogs =)
Me ha spuesto los cuernos, no?
Bien bien...
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