¿Sabe usted cuál es el problema?
Nos encontramos en la última de tres generaciones que la Historia tiene
el capricho de repetir de cuando en cuando. La primera necesita un
Dios, y lo inventa. La segunda levanta templos a ese Dios e intenta
imitarlo. Y la tercera utiliza el mármol de esos templos para construir
prostíbulos donde adorar su propia codicia, su lujuria y su bajeza. Y es
así como a los dioses y a los héroes los suceden siempre,
inevitablemente, los mediocres, los cobardes y los imbéciles.
Buenas tardes, don Marcelino.
1 comentario:
completamente de acuerdo.
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