A veces pienso... que no debería permitirme pensar tanto. Porque pienso
demasiado y no pienso precisamente bien. Con esto no quiero decir que piense
cosas malas, o por el estilo. No, no. El contexto al que me refiero cuando digo
que no "pienso bien", es al tipo de razonamiento que
utilizo... Ya que no suele aportar facilidades a la vida o soluciones a los
problemas que yo misma me proporciono pensando tanto.
Porque claro, Pensar para mi es un pasatiempo.... o mas bien ya una
obsesión... que me obliga a depender de substancias psicoactivas para lograr
dar un poco de paz a mi desvalorado, espachurrado y maltratado cerebro. Que
quien dice PAZ, dice MENTIROSO PLACEBO ESPIRITUAL....
Tener continuas conversaciones mentales conmigo misma, o crear posibles
conversaciones que me gustaría tener, o jugar a inventarme diálogos imposibles
de existir en mi vida, hablar en voz alta frente a los estantes del supermercado
discutiendo el porque comprar o no ese producto.... Imaginarme situaciones,
historias, fantasías idílicas capaces de manipular cualquiera de mis estados de
animo, acentuando mis sentimientos...Viviendo un fantástico y ficticio espectáculo
mental. (es-pe(c)ta-culo: ver las estrellas en el momento que menos lo
esperas)
Se me da muchísimo mejor Pensar para adentro, sin molestar a nadie, que
plasmar por escrito todo lo que llego a Pensar, intentado así Existir.
1 comentario:
Pensar es lo que te distingue del resto, no te sientas abrumada por ello, aun cuando es agotador estar con el rurun* las 24 horas del día, te convierte en lo que eres.
Yo, por ejemplo, voy a fumarme un porro para no pensar en que podrías cerrar tu blog.
A tu salud!
Publicar un comentario