viernes, 10 de octubre de 2014

Dejo el Alcohol y entrego mi Dimisión en el Amor.

En posición fetal con la pared a mi espalda y acunada por un nudo de mantas. Completamente desnuda. Completamente borracha. Lo único que deseaba era desaparecer. Poder dispersarme como hace la niebla y así lograr dejar de sentir.

Volví a llorar. Mis lagrimas enmarcaron el final, como muchas veces... aun que de muy pocas eres tu conocedor. Esa noche abrí mi alma muchísimo mas que lo que jamás lo hubieran echo mis piernas. Pronuncie mas sentimientos que no gemidos y lo confesé todo... TODO. Envuelta en un mar de tristeza mientras me hacías navegar en un barco de placer. Fue unos de esos escasos momentos de mi vida donde la desconexión cerebral es casi completa... unos de esos escasos momentos en los que puede reinar el corazón.

Maldita sea! Perdí el control y me entregue... Consciente o inconsciente, tú, de mi vulnerabilidad me arropaste bajo la cálida piel de tu cuerpo. Me recordaste que estaba ebria, dando a entender que mis palabras eran fruto de una exaltación emocional y momentánea. Hiciste que mi cerebro volviera a tomar el poder enmudeciendo, encerrando y castigando a mi corazón, arrepintiéndome por haberme sincerado.

El sol ya había salido para cuando dimos paso al sueño... Un sueño varias veces interrumpido por un estomago maltratado y envenenado. No se si llegue a abrazar mas a la taza del water que a ti durante esas horas en las que tu dormiste plácidamente.

Lógico era, después de todo lo ocurrido, que no permitiera que me cuidaras a la mañana siguiente. Ni a los mínimos iba a darte derecho... No quiero deberte nada. No quiero tu misericordia. No quiero abrazos varoniles que son mentira, ni mas ilusiones de complicidad rotas.

Y desde entonces estoy otra vez sin poder dormir, viendo el devenir del tiempo a través de un móvil. Durante el día, desperdicio el tiempo en el que no trabajo descansando lo que no logro descansar por las noches. Y cuando esta vuelve a posarse, en el cielo de este mundo, se repite otra vez lo mismo de ayer...

Pero en realidad, lo que realmente me jode, es que tengo la suerte de poseer muchos mas motivos por los que conciliar el sueño y aun así no puedo.

No hay comentarios: