Ayer quería escribir, pero como siempre me faltó tiempo. Al final del día tenia una recopilación de emociones que había ido almacenando durante todo el día. Empezando por una decepción, cuando mi propio perro me mordió y acabando con una tristeza e indiferencia hacia Él (mi novio).
Como no puedo escribir diariamente, o porque no tengo tiempo, o porque el ordenador está en el comedor y no estoy sola en casa o porque no me siento motivada. Las veces que actualizo el blog son entradas de grandes escalas. Lo siento.
Los fines de semana trabajo, de la 1 del mediodía hasta las 9 de la noche. Realmente es perfecto, porque podría estar sin comer durante todo el día pero no es así. No se porque la verdad... Durante toda la semana apenas tengo apetito, pero cuando llega el fin de semana no se que me pasa... me entra el hambre. Supongo que es de no comer apenas durante el resto de la semana...
Ayer, domingo, no pensaba comer nada, aparte del desayuno que es la única comida que no puedo saltarme, no pensaba ni almorzar ni cenar. Pero ¿que paso? Mi Papa me trajo para comer un plato que había cocinado mi abuelita y me da mucha pena no probarlo.
Desayune sobre las 12 y cuando probaba el plato de mi abuela eran las 4 p.m. pasadas, me lo comí con hambre, con ganas, comiendo deprisa y llenado toda la ‘bocota’, pero luego masticaba lo más lento posible. Cuando llevaba medio plato tuve que ir al baño (es lo que ocurre cuando se bebe tanta agua) y al volver ya no tenia más hambre, sino que al contrario me sentía muy llena, muy satisfecha, muy gorda, muy decepcionada conmigo misma... pero a la vez había algo bueno, porque no había comido más de la mitad (y eso que los platos que me hacen ya son pequeñitos de por si). Luego por la noche logré no comer nada más.
Entonces fui Feliz =)
Como no puedo escribir diariamente, o porque no tengo tiempo, o porque el ordenador está en el comedor y no estoy sola en casa o porque no me siento motivada. Las veces que actualizo el blog son entradas de grandes escalas. Lo siento.
Los fines de semana trabajo, de la 1 del mediodía hasta las 9 de la noche. Realmente es perfecto, porque podría estar sin comer durante todo el día pero no es así. No se porque la verdad... Durante toda la semana apenas tengo apetito, pero cuando llega el fin de semana no se que me pasa... me entra el hambre. Supongo que es de no comer apenas durante el resto de la semana...
Ayer, domingo, no pensaba comer nada, aparte del desayuno que es la única comida que no puedo saltarme, no pensaba ni almorzar ni cenar. Pero ¿que paso? Mi Papa me trajo para comer un plato que había cocinado mi abuelita y me da mucha pena no probarlo.
Desayune sobre las 12 y cuando probaba el plato de mi abuela eran las 4 p.m. pasadas, me lo comí con hambre, con ganas, comiendo deprisa y llenado toda la ‘bocota’, pero luego masticaba lo más lento posible. Cuando llevaba medio plato tuve que ir al baño (es lo que ocurre cuando se bebe tanta agua) y al volver ya no tenia más hambre, sino que al contrario me sentía muy llena, muy satisfecha, muy gorda, muy decepcionada conmigo misma... pero a la vez había algo bueno, porque no había comido más de la mitad (y eso que los platos que me hacen ya son pequeñitos de por si). Luego por la noche logré no comer nada más.
Entonces fui Feliz =)
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